GUIAS_REFERENCIAS_BIBLIOGRAFICAS

Una bibliografía bien construida es mucho más que una lista de referencias o libros, es una herramienta que permite a un estudiante ampliar sus intereses sobre el contenido de la clase, a través de la provocación de un profesor.

 

Una bibliografía es un vehículo de entrada a un mundo complejo de información, en el que un alumno puede informarse mediante múltiples estrategias y productos, tanto del documento como de los lugares en donde puede localizarlos [1]. No hay documento malo, cuando se usan con distancia crítica y se busca la pertinencia de cada información en un momento dado [2].

En una bibliografía se establece un sistema de conexiones y ampliaciones, en el que no hay elementos definitivos, sino que constantemente necesitan ser revisados, actualizados e interpretados en el contexto de una clase.

Más que referir:
Es importante el espacio de conexiones que se posibilita en una bibliografía, por lo que no necesariamente debe de limitarse a una serie de citas bibliográficas puntuales en un sistema de referencias (APA, Harvard, Chicago, MLA, etc.). Se pueden incluir muchos recursos de información disponibles en la biblioteca, sitios académicos, repositorios, blogs, revistas, sistemas de información geográficos, patentes, etc., con los que siempre es útil incluir algún tipo de guía de exploración para los estudiantes.

Bibliografía Estratégica:
La sección de bibliografía puede complementarse con varias estrategias que aportan valor a las clases.

 

 

  1. Búsquedas más que documentos
    Se puede lograr una guía de aprendizaje con bibliografía que se actualiza de manera automática, si en vez de incluir ligas a documentos específicos, se incluyen enlaces a búsquedas. Muchas bases de datos o buscadores permiten construir filtros, y compartir estas búsquedas filtradas mediante enlaces, por ejemplo una búsqueda de artículos en texto completo en Art Source del 2010 al 2015, sobre televisión y ciencia ficción: http://goo.gl/ca7RpI. Esto también ayuda a obtener más elementos de información dentro de una actividad o tema, que no son necesariamente los que eligió el profesor.
  2. Utilizar medios complementarios
    Se puede hacer una liga a un blog o a un tutorial, que ayuden a organizar, complementar o ampliar, en un espacio personalizado por el profesor, donde pueda plasmar una visión más enriquecedora ante la información y su papel profesional (algo que puede orientar en un futuro el desarrollo de un estudiante). Además, es suficiente un blog personal, para dar diálogo a muchas materias.
  3. Creatividad y creación
    Una bibliografía no tiene porqué ser sólo texto, un profesor puede grabar un video, un podcast, puede recurrir a un mapa mental, una cartografía de información, un mapa metafórico, etc., para congregar un conjunto de recursos útiles para sus propósitos de clases de una manera creativa y entretenida.